Entre el seis y el diez por ciento de las mujeres en edad reproductiva se ven afectadas por la endometriosis, y se estima que alrededor del 12% se encuentran fuera de la cavidad abdominopélvica, siendo la ubicación más frecuente el tórax. La endometriosis dentro del parénquima

pulmonar o en el diafragma y superficies pleurales presenta diferentes manifestaciones, conocidas colectivamente como síndrome de endometriosis torácica (TES).

Además de las teorías clásicas de menstruación retrógrada, metaplasia celómica, diseminación linfática y hematógena en TES, también es aceptable una teoría única de prostaglandinas, en la que la prostaglandina F2α, un potente constrictor de los bronquiolos y la vasculatura aumenta

con la menstruación, lo que lleva a la constricción de estas estructuras. Las radiografías de tórax, la tomografía computarizada, la resonancia magnética y la broncoscopia son modalidades útiles para el diagnóstico de este síndrome único.

La terapia de primera línea para la TES también es médica y tiene como objetivo la supresión de la producción de hormonas esteroides ováricas; sin embargo, dado que la endometriosis torácica y pélvica casi siempre coexisten, se justifica un enfoque quirúrgico multidisciplinario para

tratar ambas en un solo procedimiento. Debido a la amplia variabilidad en su presentación, un alto nivel de sospecha clínica es importante para diagnosticar y reducir la probabilidad de progresión de la enfermedad en el TES. La videocirugía realizada por un equipo multidisciplinario

tanto en el diagnóstico como en el manejo de la endometriosis ha sido un gran logro en este sentido.

La presentación clínica de TES puede ser variable, con muchos pacientes asintomáticos. Los pacientes sintomáticos a menudo experimentan una constelación de síntomas temporales y hallazgos radiológicos con la menstruación, que incluyen neumotórax catamenial (80%), hemotórax

catamenial (14%), hemoptisis catamenial (5%) y, en raras ocasiones, nódulos pulmonares8. informado antes de la menstruación, durante el período periovulatorio y después del coito.

Los síntomas de la endometriosis torácica están relacionados en gran medida con la ubicación anatómica de las lesiones. El TES pleural típicamente se presenta con síntomas de neumotórax catamenial y dolor en el pecho o el hombro. El neumotórax catamenial se define como un

neumotórax recurrente que ocurre dentro de las 72 h del inicio de la menstruación.18 Los síntomas que experimentan las pacientes son comparables a los del neumotórax espontáneo e incluyen dolor torácico pleurítico, tos y dificultad para respirar. Además, la irritación diafragmática

puede producir dolor referido a la región periescapular o radiación al cuello (con mayor frecuencia en el lado derecho).

El hemitórax derecho está involucrado hasta en el 92% de los casos, con un 5% de los casos involucrando el hemitórax izquierdo y un 3% con afectación bilateral12. El hemotórax catamenial es una manifestación menos común del TES pleural. Similar al neumotórax catamenial, se

presenta con síntomas inespecíficos de tos, disnea y dolor torácico pleurítico. Es predominantemente del lado derecho, aunque se han informado casos raros de hemotórax del lado izquierdo.

El TES broncopulmonar menos común se presenta como hemoptisis catamenial leve a moderada o como nódulos pulmonares raros identificados en las imágenes. La hemoptisis masiva que pone en peligro la vida es rara. Los nódulos pulmonares pueden ser un hallazgo incidental en el

momento de la obtención de imágenes o pueden ocurrir en pacientes sintomáticos. Pueden variar en tamaño de 0,5 a 3 cm.8,34 Fuera de las manifestaciones clínicas bien establecidas de TES, los casos de endometriosis diafragmática aislada son típicamente asintomáticos pero

pueden resultar en irritación del nervio frénico. Esto puede producir un síndrome de solo dolor catamenial, que se presenta como dolor cíclico de cuello, hombro, cuadrante superior derecho o epigástrico.

CONCLUSINES

La invención y la introducción de la videocirugía por el Dr. Camran Nezhat han revolucionado la cirugía moderna, incluido el diagnóstico y el tratamiento de la endometriosis en todo el cuerpo67, -76. El TES, aunque raro, puede producir manifestaciones clínicas incapacitantes para

algunas pacientes. Como existe variabilidad en su presentación, es necesario un alto nivel de sospecha clínica para proporcionar un diagnóstico oportuno y reducir la probabilidad de progresión de la enfermedad.

Según lo respaldan las teorías de la patogenia y las observaciones epidemiológicas, la endometriosis torácica y abdominopélvica a menudo son concomitantes. En casos de sospecha de endometriosis pélvica diagnosticada y tratada por LV, el diafragma debe evaluarse minuciosamente

para detectar evidencia de enfermedad endometriósica. En los casos de TES sintomáticos en los que la supresión hormonal se ha agotado o contraindicado, el tratamiento quirúrgico definitivo se realiza idealmente utilizando un enfoque multidisciplinario por cirujanos ginecológicos y

torácicos experimentados que estén familiarizados con la endometriosis. La supresión hormonal posoperatoria puede reducir aún más la recurrencia de TES.

fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31427853/

 

 

 
 
 



					
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