En nuestro cuerpo encontramos hormonas, que son moléculas encargadas de la señalización y comunicación entre células y órganos. Son esenciales para el correcto funcionamiento de numerosas funciones corporales. Los disruptores endocrinos son químicos capaces de mimetizar nuestras hormonas y, por tanto, de alterar el correcto funcionamiento corporal y afectar negativamente a nuestra salud.

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal del organismo humano y generar su disfunción, lo que puede llegar a causar diferentes enfermedades relacionadas con la salud reproductiva de la mujer (cáncer de mama, infertilidad, pubertad precoz, etc.), trastornos metabólicos (diabetes u obesidad), enfermedades neurológicas (trastornos del comportamiento, déficit de atención e hiperactividad, enfermedad de Parkinson, etc.), cáncer de tiroides o trastornos cardiovasculares.


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El problema fundamental es que por lo general el efecto de los disruptores endocrinos sobre el organismo es acumulativo e irreversible y se pueden transmitir de una generación a otra sin que se haya manifestado patológicamente. Estas sustancias están por todas partes y convivimos permanentemente con ellas, pues forman parte de nuestra vida de forma habitual, sea en el hogar, el trabajo, en la calle o incluso en el campo:
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Alimentos.

Toallas higiénicas y tampones.

Productos de higiene personal y de limpieza.

Materiales de construcción.

Materiales plásticos.

Ambientadores.

Materiales de decoración.

Insecticidas.

Ropa.

Juguetes.

Electrodomésticos.

Aparatos electrónicos, etc.

Como puede comprobarse, el contacto con los disruptores endocrinos en la sociedad moderna es continuo, especialmente en el ámbito de la alimentación. Es una contaminación invisible que sólo puede ser detectada mediante una información adecuada al consumidor; un hecho éste que en la actualidad dista mucho de ser una realidad.

El informe de la OMS-UNEP del 2012: Endocrine Disrupting Chemicals reconoce que cerca de 800 sustancias químicas son o se sospecha que son EDCS. Estas sustancias incluyen productos presentes en alimentos (pesticidas, ftalatos, BPAs y compuestos fluorados presentes en los recipientes y utensilios de cocina), cosméticos (parabenos, almizcles sintéticos, benzofenonas), productos de limpieza (triclosán, parabenos), objetos domésticos (óxido de butil estaño, 4-MBC, COVs, BPAs, pirorretardantes bromados), productos industriales (disolventes, resorcinol), etc.

En los adultos, los efectos suelen ser reversibles. Estos disminuyen si se reduce la exposición, no obstante, es importante destacar que los efectos de los EDCS pueden transmitirse a los descendientes mediante cambios epigenéticos.

Las mujeres debido a sus características hormonales, a su mayor presencia de tejido graso y a sus roles profesionales y sociales suelen ser más vulnerables a la exposición a contaminantes hormonales».De entre todos estos problemas de salud de la mujer, la endometriosis y el síndrome de ovario poliquístico (SOP) son los de mayor prevalencia en mujeres en edad reproductiva. La exposición a EDCS, como el bisfenol A y B, ftalatos, plaguicidas organoclorados, dioxinas y bifenilos polibromados y policlorados, parece estar relacionada con el desarrollo y progresión de la endometriosis.

La mejor prevención es evitar al máximo posible la exposición a los EDCs (disruptores endocrinos) en nuestra vida cotidiana. Gestos sencillos como sustituir los recipientes plásticos por recipientes de cristal para nuestros alimentos o bebidas, fijarnos en las etiquetas de los cosméticos o productos de limpieza que usamos y optar por productos más naturales, utilizar materiales naturales para nuestras casas, cambiar mis dispositivos de higiene menstrual que usamos habitualmente como toallas desechables y tampones a copas menstruales y toallas de tela reutilizables, etc. tendrán un impacto positivo en la salud de la población en general y en particular en la de las mujeres».

Porque es preferible para nuestra salud menstrual elegir dispositivos de gestión saludables y libres de químicos?

Las toallas de tela REUTILIZABLES  se utilizan como protector absorbente e impermeable durante la menstruación con flujo normal o regular y abundante, no tienen químicos , son ecológicas, sostenibles, saludables y libres de disruptores hormonales.. También como complemento a la copa menstrual o para pequeñas pérdidas de orina. Se ajustan mediante un broche.

La parte en contacto con tu piel es de  algodón de calidad. Es un tejido muy confortable y absorbente que además se lava muy bien. El algodón es una fibra natural de origen vegetal. Es suave, transpirable e hipoalergénico, lo que significa que disminuye en gran medida el riesgo de alergia, protegiendo las pieles delicadas. Cuentan con una capa de algodón doble punto, una o dos capas de toalla súper absorbente y súper delgada,  tela impermeable y transpirable,  capa exterior de tela antideslizante, broche de acero inoxidable.

 

CÓMO LAVARLAS Y MANTENERLAS

Ten en cuenta que están hechas con cariño de forma artesanal y merecen un trato cuidadoso. Cuanto antes laves tu compresa evitando que la mancha se seque demasiado, mejor será el resultado.RECUERDA: SIEMPRE CON AGUA FRÍA, ya que el agua caliente fija la sangre al tejido.

• Enjuaga bajo el chorro de AGUA FRÍA hasta que el agua salga clara. La clave para que laven bien es el remojo. Deja la compresa en remojo durante 2 horas como mínimo o toda la noche.. Es muy IMPORTANTE que el agua esté fría ya que el agua caliente fijará más la sangre al tejido. Si ves que la compresa ya queda limpia frotando un poco quizás no hace falta el remojo y puedas saltarte esta fase, eso es algo que tu misma irás valorando.

• Después del remojo (si ha sido necesario) lava a mano con jabón natural, o mete en la lavadora con un programa a 30º como máximo utilizando detergente normal, sin blanqueantes ni aditivos. No recomendamos el uso de suavizante.

• Si después del lavado aun queda algún rastro de sangre, añade un chorro de agua oxigenada con un poco de agua y deja actuar. Aclara.

• Lo mejor es secar las compresas al aire, porque la luz del sol es bactericida. No utilices SECADORA, puede causar desperfectos.

• Una vez secas, las estiras un poco sujetándolas de las esquinas y ¡Listo!

QUÉ TAMAÑO ELEGIR?

Ofrecemos 5 tamaños diferentes según la cantidad de flujo que tengas:

Tamaños:

Protectores 18cm a $15.000

Regulares 21cm a $18.000

Regulares a 25cm a $20.000

Buenas noches de 28cm a $22.000

Buenas noches de 30cm a $24.000

Fuente: universidad oberta de Catalunya

Si te interesa comprarlas haz click aquí https://www.endometriosiscolombia.com/bienestar-menstrual/

 

 

 

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