El cáncer de seno (mama) se origina cuando las células mamarias comienzan a crecer sin control. Las células cancerosas del seno normalmente forman un tumor que a menudo se puede observar en una radiografía o se puede palpar como una masa o bulto. El cáncer de seno ocurre casi exclusivamente en las mujeres, pero los hombres también lo pueden padecer.

Es importante que sepa que la mayoría de los bultos en los senos son benignos y no cancerosos (malignos). Los tumores no cancerosos de los senos (benignos) son crecimientos anormales, pero no se propagan fuera de los senos. Estos tumores no representan un peligro para la vida, aunque algunos tipos de bultos benignos pueden aumentar el riesgo de una mujer de padecer cáncer de seno. Cualquier bulto o cambio en el seno debe ser examinado por un profesional de atención médica para saber si es benigno o maligno (cáncer), y si podría afectar su riesgo futuro de padecer cáncer.

Los cánceres de seno pueden originarse en diferentes partes del seno.

  • La mayoría de los cánceres de seno comienza en los conductos que llevan la leche hacia el pezón (cánceres ductales)
  • Algunos cánceres se originan en las glándulas que producen leche (cánceres lobulillares)
  • También hay otros tipos de cáncer de seno que son menos comunes como el tumor filodes y el angiosarcoma
  • Un pequeño número de cánceres comienza en otros tejidos del seno. A estos cánceres se les llama sarcomas y linfomas, y en realidad no se consideran cánceres de seno.

 

Entre los signos y síntomas del cáncer de mama se pueden incluir los siguientes:

  • Un bulto o engrosamiento en la mama que se siente diferente del tejido que la rodea.
  • Cambio de tamaño, forma o aspecto de una mama.
  • Cambios en la piel que se encuentra sobre la mama, como formación de hoyuelos.
  • La inversión reciente del pezón
  • Descamación, desprendimiento de la piel, formación de costras y pelado del área pigmentada de la piel que rodea el pezón (areola) o la piel de la mama
  • Enrojecimiento o pequeños orificios en la piel que se encuentra sobre tu mama, como la piel de una naranja.

 

 

A veces el cáncer de seno es detectado después de que surgen síntomas, pero muchas mujeres no llegan a manifestarlos. Es por este motivo que hacer las pruebas de detección periódicas es tan importante

Por lo general, el mejor momento para examinarse los senos es 1 semana después de que comience su período menstrual, cuando es menos probable que el tejido mamario esté inflamado o sensible. Examinarse los senos en otros momentos de su ciclo menstrual puede hacer que sea difícil comparar los resultados de un examen con los de otro.

Si su ciclo menstrual es irregular, o si ha dejado de menstruar por la menopausia o porque le han extraído el útero ( histerectomía , hágase el examen en un día del mes que sea fácil de recordar.)

Normalmente, un autoexamen de los senos no causa ninguna molestia. Si tiene los senos más sensibles debido a que su período menstrual está por comenzar, es posible que sienta una leve molestia al presionarse los senos.

Para hacerse un autoexamen de los senos:

  1. Sáquese toda la ropa de la cintura para arriba. Acuéstese. Al acostarse, los senos se extienden en forma pareja sobre el pecho y hace más fácil que se sientan bultos o cambios. Revísese el seno entero palpando todo el tejido desde la clavícula hasta la línea del sostén y desde la axila hasta el esternón.
  2. Use las yemas de los dedos índice, medio y anular, no la punta de los dedos. Utilice los dedos de la mano izquierda para revisarse el seno derecho. Utilice los dedos de la mano derecha para revisarse el seno izquierdo. Puede usar un movimiento de arriba hacia abajo o un movimiento en espiral . Mueva los dedos con lentitud en círculos pequeños del tamaño de una moneda.
  3. Use tres niveles diferentes de presión para palpar todo el tejido mamario. Se necesita presión leve para palpar el tejido que se encuentra cerca de la superficie de la piel. La presión media se usa para palpar un poco más profundamente, y la presión firme se usa para palpar el tejido que se encuentra cerca del esternón y de las costillas. Evite levantar los dedos de la piel a medida que palpa bultos, engrosamientos inusuales o cambios de cualquier tipo.

Cuando dude acerca de un bulto en particular, revísese el otro seno. Si encuentra el mismo tipo de bulto en la misma zona en el otro seno, probablemente ambos senos sean normales.

Además de examinarse los senos mientras está recostada, también podría revisárselos en la ducha. Los dedos con jabón se deslizan fácilmente sobre el seno y puede hacer más fácil que se sientan cambios. Cuando se encuentre en la ducha de pie, ponga un brazo sobre la cabeza y enjabone un poco el seno de ese lado. Luego, usando la superficie plana de los dedos, no las puntas, mueva la mano suavemente sobre el seno, palpando cuidadosamente para detectar cualquier bulto o zona engrosada.

Hacerse un autoexamen de los senos lleva práctica. Tener bultos fibroquísticos también puede dificultar el autoexamen de los senos debido a que hay bultos en todo el seno. Pídale consejos a su médico que la ayuden a hacerlo correctamente.

Están en estudio diferentes formas de prevenir el cáncer, como las siguientes:

  • Cambiar el estilo de vida o los hábitos de alimentación.
  • Evitar las cosas que se sabe que causan cáncer.
  • Tomar medicamentos para tratar una afección precancerosa o para evitar que se presente cáncer.
  • Cirugía para disminuir el riesgo.

 

Estrategias de detección temprana

1.    Realizar la mamografía cada dos años, a las mujeres entre los 50 y 69 años de edad, o antes según criterio médico.

2.    Práctica del examen clínico de la mama cada año a toda mujer partir de los 40 años como parte del examen físico de la mujer.

3.    Realizar el autoexamen de mama todos los meses como práctica de auto-cuidado de la mujer.

 

fuente: Mayoclinic / cancer.org / cigna.com

fuente imagen: mujerinformate.blogspot.pe  /  instituto nacional de cancer / cancer.gov

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